Una de las mayores preocupaciones iniciales que tienen los alumnos de inglés es precisamente la de las diferencias entre las dos variantes más usadas de este idioma: la británica y la americana. ¿Cuál aprender? ¿Cuál usar?
Quizás debido a cierto fenómeno de cercanía geográfica, los latinoamericanos tienden a preferir y conocer el inglés americano y los españoles tienden a conocer y preferir el uso del inglés británico. Bajo mi punto de vista, ambas tendencias están erradas. Hay que aprender las dos y usar la que más nos guste o nos interese.
En el caso de la preferencia española sobre la variante británica del inglés (que quizás sea tu caso), puedo decirte en pocas palabras que si no tratas de conocer la variante americana te estarás perdiendo un enorme caudal de palabras, usos lingüísticos, giros idiomáticos y pronunciaciones que usan millones de personas en el mundo. O sea, estarás fuera de todo conocimiento de ese tipo de inglés y eso es un error. Quiero señalarte además que lo que se conoce como inglés británico en realidad solo lo hablan unos pocos millones de habitantes del Reino Unido, los demás hablan variantes como el Cockney, el Kentish, etc. Todo esto, por no hablar de que –desde el punto de vista económico- los Estados Unidos son infinitamente superiores al Reino Unido y esto cuenta en el número de multinacionales, ejecutivos y oportunidades de negocio que hay en el mundo y con los que tendrás que usar tu inglés.
En defensa del inglés británico, te puedo decir que es como hablar el español (castellano) de España. Se le llama Received Pronunciation (algo así como pronunciación predeterminada) y es la base del inglés moderno.
De cualquier manera, según muchos estudios recientes, las variantes del inglés se van diluyendo cada día más en lo que se ha dado a conocer como Universal English que no es más que la tendencia a unificar el inglés en un solo estilo con muchas variantes y cuyas diferencias pueden ser entendidas por todos los hablantes del idioma. Algo así como las palabras autobús, guagua, colectivo, ómnibus: que pueden ser entendidas por casi todos los hispanohablantes pues se refieren a lo mismo.
Con todo, siempre habrá diferencias en la forma de nombrar las cosas, no ya entre dos variantes del idioma sino en el mismo idioma según ciertos factores sociales, culturales, geográficos... y lo mejor es estar preparados para entenderlas todas, aunque no las usemos.
Por eso te he preparado la siguiente tabla que reúne casi todas las diferencias morfológicas (de escritura) que existen entre el inglés británico y el inglés americano.





